
La Paz, 28 de agosto.- Cinco días después de que el presidente Evo Morales calificó de “sucios” y “vendidos” a los periodistas, cerca de una veintena de personas agredió ayer verbalmente a los periodistas que cubren cotidianamente el Congreso y el Palacio de Gobierno, ubicados en el corazón de la ciudad de La Paz, la plaza Murillo.
El hecho, que pudo derivar en una agresión física de no ser por la intervención de la Policía, se produjo alrededor de las 10.30 de ayer, cuando, casi imperceptiblemente, un grupo de personas se reunió, poco a poco, en medio de la plaza Murillo.
Cuando sumaron algo más de 20 personas, una mujer se dirigió a los periodistas que se hallaban en el lugar y empezó a gritar “vendidos”, “trabajen con objetividad”, expresiones que sus acompañantes reprodujeron en tono más elevado y grosero.
Los reporteros, que percibieron la agresividad, ingresaron prácticamente huyendo al Legislativo y la turba los siguió inmediatamente. La oportuna intervención de la guardia policial impidió que ingresaran.
En una nueva arremetida contra los trabajadores de la prensa, Morales insultó y denunció, sin pruebas, a los periodistas. Durante un discurso pronunciado el viernes en Cochabamba, el Presidente dijo: “Quiero decirles, sin ningún miedo, ¡qué de sucios son los periodistas! o los políticos usan a los periodistas”.
A lo que agregó: “Aquí están los medios de comunicación de Cochabamba porque ahora no hay un prefecto que les paga plata”.
La Asociación Nacional de la Prensa, a través de su director ejecutivo, Juan Javier Zeballos, advirtió el lunes sobre el efecto de este tipo de expresiones. Cuando el Mandatario “lanza una de estas acusaciones da la sensación de que sus bases interpretan como instrucción para agredir a los periodistas”, dijo.
Ayer, los trabajadores de la prensa de Santa Cruz marcharon desde su sede hasta la plaza 24 de Septiembre, donde manifestaron su molestia por dicho agravio y las agresiones de parte de grupos opositores y oficialistas.
En tanto que la Federación de La Paz pidió, según un reporte de radio Fides, que el Jefe de Estado deje de agredir a la prensa, ya que esta actitud provoca los ataques a los reporteros en diversas regiones del país.
Campaña contra los medios
En lo que se aproxima como el inicio de una campaña de imagen política, el Gobierno contrató espacios de página entera en varios periódicos de circulación nacional con mensajes que critican el trabajo de varios medios de comunicación.
Esta solicitada apareció ayer y consigna la inscripción de la Dirección Nacional de Comunicación (Dinacom), que depende del Ministerio de la Presidencia. El vocero, Iván Canelas, dijo que la crítica tiene que ver con “titulares publicados en la prensa que no responden a la verdad”. La publicación de Dinacom titula: “La manipulación informativa en los medios de comunicación” e identifica a Unitel, PAT, la agencia ANF, y los matutinos El Mundo, El Deber, La Razón, La Prensa, El Diario y El Potosí como los que estarían en la línea descrita por Canelas.
La publicación ensaya una respuesta ante el pedido de “desagravio” que hizo la Asociación de Periodistas de La Paz, luego de que el Presidente llamó “sucios” y “vendidos” a los periodistas. “¿Quién debe desagraviar a quién?”, se pregunta la Dinacom. Empero, se alude el trabajo de medios escritos sin contexto. ANF
Entrevista
“Hay que diferenciar a periodistas y medios”
Iván Canelas es vocero del Palacio de Gobierno. Fue periodista y dirigente del gremio.
¿Está usted de acuerdo con lo que dijo el Presidente, el viernes, cuando llamó sucios y vendidos a los periodistas?
Hay que diferenciar a periodistas y medios. Los periodistas son trabajadores que cumplen un servicio a la sociedad. Pero los medios pueden responder a otros intereses, políticos o económicos y que manipulan la información para satisfacer sus intereses particulares.
¿Por qué el Jefe de Estado generaliza las acusaciones?
El Presidente ha dicho algunos medios de comunicación y yo ayer (el martes), en una entrevista en radio Panamericana, he especificado los medios (Unitel, PAT y el periódico El Mundo), y di a conocer nuestras observaciones sobre el tema.
¿No cree que cuando el Mandatario hace estas declaraciones invita a los sectores sociales a atacar a la prensa?
No. Primero, no son movimientos sociales, es gente que agredió a la prensa. En algunos casos es gente que respalda el proceso de cambio. En otros, se agredió a los periodistas por parte de sectores de la oposición, como la Unión Juvenil Cruceñista. Criticamos esta situación y hemos pedido que se investigue para sancionar a los responsables.
¿Qué va a hacer el Gobierno para frenar las agresiones?
Hemos pedido al Ministerio Público y a las propias organizaciones una acción conjunta para que los agresores a los periodistas, que es un hecho violento, hasta delictivo, sean sancionados ejemplarmente. Segundo, vamos a reunirnos con los representantes de las organizaciones de periodistas y los empresarios para conversar de estos temas, hacerles conocer nuestras observaciones y escuchar las suyas.
¿Se van a presentar pruebas sobre los medios criticados?
Por supuesto. Tenemos filmaciones de las exageraciones, incluso desinformaciones, hay pruebas. Los periodistas lo saben, ellos también son críticos del trabajo de los medios.
¿Por qué no inician procesos?
Es que eso requiere tiempo. También, al iniciar un proceso nos van a decir que estamos violando la libertad de expresión.
¿El Gobierno está en una campaña contra los medios?
No es cierto. Nosotros, como cualquier ciudadano en pleno derecho, criticamos y observamos lo que vemos, escuchamos y leemos. Esto no debería ofender a los medios. En realidad, ayudamos a mejorar lo que hacen.
El gerente de El Mundo justificó un titular, arguyendo que era una cita textual del prefecto Costas, ¿qué opina?
El periódico debe tener responsabilidad. No es (sólo) ese titular, puedo mostrar una enorme cantidad de titulares de ese medio para demostrar cómo se maneja la información. La persona tiene una línea, el periódico tiene una línea... La Razón tiene una línea en la que, yo me acuerdo —a no ser que haya cambiado—, no se admiten artículos que denigren a la gente sin pruebas.
Fuente: La Razón