Jueza chilena monta a pelo escenario de Conferencia Mundial de Pueblos (Angulo)

La Conferencia Mundial de Pueblos, mediada por la omnipresencia del legendario comandante rebelde Ernesto Che Guevara y el expresidente venezolano Hugo Chávez y que congregó a unos 4.000 representantes y activistas de 43 países de América, Asia, Africa y Europa en Bolivia, se paralizó por espacio de una hora el miércoles, cuando la juez Isabel Peña leyó la sentencia condenatoria de la justicia de Chile a 9 funcionarios bolivianos anticontrabando.

    La audiencia en el Juzgado de Pozo Almonte, en la región chilena de Iquique, fue transmitida, a media tarde, por medios bolivianos en su integridad.

    La voz queda y sutil de la juez Peña pareció imponerse durante ese lapso en la órbita de la Conferencia, aunque más tarde, bajo la batuta del sacerdote y activista social venezolano, Numa Molina, que habló ante la plenaria, levantó un coro que reclamó, varias veces, "¡Mar para Bolivia!", "¡Mar para Bolivia!", seguido de otro que reivindicó "¡Malvinas argentinas!!!!!"

    Los asistentes a la Conferencia convocada por el presidente progresista de Bolivia, Evo Morales, que desarrolló en el campus de una universidad en la ciudad central de Tiquipaya, a 400 km de La Paz, siguieron al milímetro los argumentos de la condena, en una serie de televisores instalados en diversos puntos del emplazamiento.

    Tras someterles a un juicio abreviado, la justicia de Chile declaró culpables a los 9 bolivianos, detenidos en ese país desde el 19 de marzo, y los condenó a 3 años de cárcel, pero conmutó la pena por su expulsión en un plazo de 30 días. Además impuso multas por 32.176.272 Pesos Chilenos, cerca de 50.000 dólares.

    Como si se tratara de un partido de fútbol, que congrega a decenas de expectadores alrededor de un aparato de televisión, la sentencia se escuchó en medio de una suerte de desazón, por la convicción de que los 2 militares y 7 aduaneros bolivianos fueron detenidos en momentos en que combatían el delito transnacional del contrabando.

    Los bolivianos Carlos Calle Soliz y Alex Johnny Carvajal Uchani, ambos militares, fueron hallados responsables de los delitos de porte ilegal de arma, contrabando y robo con intimidación.

    Mientras que los otros siete funcionarios de Aduana: David Quenallata Laurel, Carl Luis Guachalla Rada, Juan José Tórrez Gonzales, Ediberto Raúl Flores Mamani, Arsenio Choque Gonzales, Brian Leandro Quenallata Mendez y Diego Guzmán Vásquez fueron encontrados culpables de los dos últimos ilícitos mencionados.

    El ministro boliviano de Gobierno, Carlos Romero, dijo que la justicia de Chile falló contra los 9 funcionarios de Bolivia sin consolidar una sola prueba y su colega de la Defensa, Reymi Ferreira, dijo que no deparó sorpresa alguna.

    Los bolivianos aceptaron un juicio abreviado y asumieron parte de los cargos "por obtener su libertad", morigeraron aquí los concurrentes a la Conferencia.

    La Conferencia, que escuchó los 2 días de su desarrollo el estribillo de "¡¡¡Chávez vive, la lucha sigue!!!", propugnó una ciudadanía universal, adversó la construcción de muros antimigrantes y postuló un mundo sin fronteras.

    Al contrario y a la distancia, sopesó duras críticas al presidente ultraconservador de EEUU, Donald Trump.

    A pocos meses de conmemorarse los 50 años de su asesinato en Bolivia, fotografías del Che menudearon entre los asistentes a la jornada inaugural de la Conferencia, realzada por los expresidentes de Colombia, Ecuador y España, Ernesto Samper, Rafael Correa y José Luis Zapatero, respectivamente.

    Una nutrida delegación de venezolanos exhibió fotones de Chávez, a más de 4 años de su deceso, entre los del Che, en medio de predicamentos por un mundo sin fronteras y a favor de la libre movilidad de los ciudadanos.
Cc/            ABI
 


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